Cuando la luz dorada desaparece tras los cerros orientales y el aire frío recorre la sabana, Bogotá no se apaga; cambia de piel.
En el norte capitalino destaca un punto neurálgico que palpita con energía singular: https://anniesgko293348.mdkblog.com/46255014/la-sofisticación-nocturna-de-la-zona-t-en-bogotá